jueves, 26 de febrero de 2015

EL MÉTODO TOMATIS

Investigando por Internet síntomas de las personas con Síndrome de Williams y sus aptitudes para paliarlos, me he adentrado en el llamado efecto de Mozart.

Bien es sabido que las personas con Síndrome de Williams tienen una gran afinidad por la música, y puesto que tienen una gran capacidad para aprender escuchando, me he propuesto hacer una entrada respecto al tema musical.

También es cierto que encontrar un tratamiento para el síndrome de Williams es bastante difícil, por no decir imposible, pero esto no nos cierra las posibilidades, si no que nos abre un amplio abanico de posibles tratamientos recogiendo tratamientos basándonos en los síntomas y dejando al lado la etiqueta del síndrome.

En la entrada de esta semana voy a describir un método con el que me he encontrado de casualidad investigando sobre Mozart y ha merecido un poco de mi atención.

Visto esto me he dirigido a Google a buscar información sobre el método, y mi sorpresa es que hay una Página Web de lo más completa http://www.tomatis.com/

Este “Método Tomatis” fue elaborado por Albert Tomatis, el cual es un entrenamiento de integración neurosensorial mediante sonidos.

Alfred Tomatis fue un otorrinolaringólogo francés que investigó sobre la relación entre el oído y la voz, y por ende, entre la escucha y la comunicación.  Sus descubrimientos han sido probados científicamente y recibieron el nombre de “Leyes Tomatis”

Estas son:
• La voz reproduce solo lo que el oído oye
• Si modificamos la audición, se modifica instantánea e inconscientemente la voz
• Es posible transformar duraderamente la fonación mediante una estimulación auditiva sostenida durante un cierto tiempo (ley de remanencia).

La acción de este método es la transmisión de sonidos por conducción ósea y aérea simultáneamente para que de esta forma se estimulen los músculos de la cadena de huesecillos y el oído interno por la cóclea y por el vestíbulo.

La parte aérea hace una doble alternancia de timbre e intensidad cuya finalidad es “sorprender” al oído.  El músculo de estribo está en continuo funcionamiento.
Por la vía ósea, se va a estimular con vibración la cóclea y el vestíbulo. La información que transmitan las células ciliadas alimenta a la formación reticulada que controla el nivel de actividad de la corteza cerebral, por lo que el oído interno tiene una función de “carga cortical”. Además el vestíbulo informa de movimientos, por lo tanto incide en el ritmo y el equilibrio, por lo que es necesario estimularlo.

Los fragmentos de música seleccionados suelen ser conciertos de Mozart con arreglos especiales (de ahí que yo lo descubriera recogiendo información sobre la música de Mozart). Estos fragmentos están modificados de forma que en un determinado momento, cambia la frecuencia y hace funcionar al oído. La programación de las características de este fragmento la decide el terapeuta capacitado en función de las características del individuo.
Estos efectos de frecuencias producen la tensión de los músculos del oído y su relajación, lo cual sucede por el paso de frecuencias graves donde el oído hace poco esfuerzo a frecuencias agudas que requieren un gran esfuerzo de acomodación. Esto es como una gimnasia que permite transmitir el mensaje sensorial sonoro hacia el cerebro.

Los pasos de las sesiones son
1.       La entrevista previa: donde se hace un test neuropsciológico y una entrevista con un profesional.
2.       Las sesiones de escucha (fase pasiva): escucha de un programa específico. Se puede hacer en el centro o en cada. La duración y el número de sesiones varían, pero suelen ser sesiones de 2 horas cada 15 o 30 días.
3.       Las sesiones de escucha (fase activa): depende del profesional, (ya que la finalidad del método es el entrenamiento del oído). Se trata de sesiones de lectura o repetición donde puedes oír tu voz y modificarla.
4.       El balance de salida: permite medir los progresos y determinar si hacen falta más sesiones.

Los ámbitos de aplicación se dan en:
Trastornos del aprendizaje y el lenguaje: ya que este método juega con los circuitos nerviosos implicados en el desciframiento y el análisis de los sonidos. También con motricidad, equilibrio y coordinación, por lo que puede ayudar a crear estrategias de compensación a estos niños.
Trastorno de la atención. Con los cambios de frecuencia el cerebro está continuamente sorprendiéndose y por lo tanto está alerta. Esto ayuda a desarrollar mecanismos automáticos para la detección del cambio, lo cual ayuda a establecer la atención selectiva.
Trastorno afectivo  y emocional. Al actuar sobre el sistema límbico ya que el sistema auditivo está conectado. Esto provoca la regulación de los trastornos de depresión y ansiedad y regula el estrés.
Trastornos de la comunicación: se consigue por el trabajo sobre la recepción y emisión del sonido.
Trastornos psicomotores. Gracias a la estimulación del vestíbulo, se actúa sobre la verticalidad del individuo y los trastornos de lateralidad. También es eficaz con trastornos de ritmo y de coordinación.
TGD: En los circuitos que conectan oído y cerebro, se actúa sobre neuronas espejo (que son motoras y sensoriales a la vez), las cuales son importantes en cognición social.
Para el desarrollo personal y el propio bienestar
Mejora de la voz y la musicalidad: la acción sobre el mecanismo de percepción y acción del sonido hace que se modifique teniendo consecuencias sobre la forma de captar y reproducir mensajes ya sea de forma hablada, cantada o con un instrumento.
Preparación al parto
Aprendizaje de idiomas.

En sí el método Tomatis no es específico para ningún tipo de trastorno, pero concretando sus ámbitos de aplicación, vemos como puede sernos de gran utilidad para el Síndrome de Williams. En la página además se pueden encontrar resultados de investigaciones que apoyan el método, pero no he encontrado ninguna para Williams, aún así, observando sus características, me parece una herramienta de la que se podría sacar mucho provecho.
El inconveniente es que no es de libre acceso y hay que estar formado específicamente en este método, pero me ha parecido de lo más interesante.


En este vídeo explica en qué consiste y la música de fondo corresponde al método, donde se oyen perfectamente esos cambios de frecuencia. 


Yo personalmente, cada vez que cambiaba la frecuencia, me sorprendía, por lo que pienso que sí que puede tener gran utilidad, sobre todo para la atención, ya que siempre estás atento a ver qué pasa y a ver cuándo cambia. 

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