Investigando por Internet síntomas de las personas con
Síndrome de Williams y sus aptitudes para paliarlos, me he adentrado en el
llamado efecto de Mozart.
Bien es sabido que las personas con Síndrome de Williams
tienen una gran afinidad por la música, y puesto que tienen una gran capacidad
para aprender escuchando, me he propuesto hacer una entrada respecto al tema
musical.
También es cierto que encontrar un tratamiento para el
síndrome de Williams es bastante difícil, por no decir imposible, pero esto no
nos cierra las posibilidades, si no que nos abre un amplio abanico de posibles
tratamientos recogiendo tratamientos basándonos en los síntomas y dejando al
lado la etiqueta del síndrome.
En la entrada de esta semana voy a describir un método con
el que me he encontrado de casualidad investigando sobre Mozart y ha merecido
un poco de mi atención.
Visto esto me he dirigido a Google a buscar información
sobre el método, y mi sorpresa es que hay una Página Web de lo más completa http://www.tomatis.com/
Este “Método Tomatis” fue elaborado por Albert Tomatis,
el cual es un entrenamiento de integración neurosensorial mediante sonidos.
Alfred Tomatis fue un otorrinolaringólogo francés que
investigó sobre la relación entre el oído y la voz, y por ende, entre la
escucha y la comunicación. Sus
descubrimientos han sido probados científicamente y recibieron el nombre de “Leyes
Tomatis”
Estas son:
• La voz reproduce solo lo que el oído oye
• Si modificamos la audición, se modifica instantánea e inconscientemente la voz
• Es posible transformar duraderamente la fonación mediante una estimulación auditiva sostenida durante un cierto tiempo (ley de remanencia).
• Si modificamos la audición, se modifica instantánea e inconscientemente la voz
• Es posible transformar duraderamente la fonación mediante una estimulación auditiva sostenida durante un cierto tiempo (ley de remanencia).
La acción de este método es la transmisión de sonidos por
conducción ósea y aérea simultáneamente para que de esta forma se estimulen los
músculos de la cadena de huesecillos y el oído interno por la cóclea y por el
vestíbulo.
La parte aérea hace una doble alternancia de timbre e
intensidad cuya finalidad es “sorprender” al oído. El músculo de estribo está en continuo
funcionamiento.
Por la vía ósea, se va a estimular con vibración la
cóclea y el vestíbulo. La información que transmitan las células ciliadas
alimenta a la formación reticulada que controla el nivel de actividad de la
corteza cerebral, por lo que el oído interno tiene una función de “carga
cortical”. Además el vestíbulo informa de movimientos, por lo tanto incide en
el ritmo y el equilibrio, por lo que es necesario estimularlo.
Los fragmentos de música seleccionados suelen ser
conciertos de Mozart con arreglos especiales (de ahí que yo lo descubriera
recogiendo información sobre la música de Mozart). Estos fragmentos están
modificados de forma que en un determinado momento, cambia la frecuencia y hace
funcionar al oído. La programación de las características de este fragmento la
decide el terapeuta capacitado en función de las características del individuo.
Estos efectos de frecuencias producen la tensión de los
músculos del oído y su relajación, lo cual sucede por el paso de frecuencias
graves donde el oído hace poco esfuerzo a frecuencias agudas que requieren un
gran esfuerzo de acomodación. Esto es como una gimnasia que permite transmitir
el mensaje sensorial sonoro hacia el cerebro.
Los pasos de
las sesiones son
1. La
entrevista previa: donde se hace un test neuropsciológico y una entrevista con
un profesional.
2. Las
sesiones de escucha (fase pasiva): escucha de un programa específico. Se puede
hacer en el centro o en cada. La duración y el número de sesiones varían, pero
suelen ser sesiones de 2 horas cada 15 o 30 días.
3. Las
sesiones de escucha (fase activa): depende del profesional, (ya que la finalidad
del método es el entrenamiento del oído). Se trata de sesiones de lectura o
repetición donde puedes oír tu voz y modificarla.
4. El
balance de salida: permite medir los progresos y determinar si hacen falta más
sesiones.
Los ámbitos de
aplicación se dan en:
Trastornos del
aprendizaje y el lenguaje: ya que este método juega con los circuitos
nerviosos implicados en el desciframiento y el análisis de los sonidos. También
con motricidad, equilibrio y coordinación, por lo que puede ayudar a crear
estrategias de compensación a estos niños.
Trastorno de la
atención. Con los cambios de frecuencia el cerebro está continuamente
sorprendiéndose y por lo tanto está alerta. Esto ayuda a desarrollar mecanismos
automáticos para la detección del cambio, lo cual ayuda a establecer la
atención selectiva.
Trastorno
afectivo y emocional. Al actuar
sobre el sistema límbico ya que el sistema auditivo está conectado. Esto
provoca la regulación de los trastornos de depresión y ansiedad y regula el
estrés.
Trastornos de la
comunicación: se consigue por el trabajo sobre la recepción y emisión del
sonido.
Trastornos
psicomotores. Gracias a la estimulación del vestíbulo, se actúa sobre la
verticalidad del individuo y los trastornos de lateralidad. También es eficaz
con trastornos de ritmo y de coordinación.
TGD: En los
circuitos que conectan oído y cerebro, se actúa sobre neuronas espejo (que son
motoras y sensoriales a la vez), las cuales son importantes en cognición
social.
Para el desarrollo
personal y el propio bienestar
Mejora de la voz y
la musicalidad: la acción sobre el mecanismo de percepción y acción del
sonido hace que se modifique teniendo consecuencias sobre la forma de captar y
reproducir mensajes ya sea de forma hablada, cantada o con un instrumento.
Preparación al
parto
Aprendizaje de
idiomas.
En sí el método Tomatis no es específico para ningún tipo
de trastorno, pero concretando sus ámbitos de aplicación, vemos como puede
sernos de gran utilidad para el Síndrome de Williams. En la página además se
pueden encontrar resultados de investigaciones que apoyan el método, pero no he
encontrado ninguna para Williams, aún así, observando sus características, me
parece una herramienta de la que se podría sacar mucho provecho.
El inconveniente es que no es de libre acceso y hay que
estar formado específicamente en este método, pero me ha parecido de lo más
interesante.
En este vídeo explica en qué consiste y la música de
fondo corresponde al método, donde se oyen perfectamente esos cambios de
frecuencia.
Yo personalmente, cada vez que cambiaba la frecuencia, me sorprendía, por lo que pienso que sí que puede tener gran utilidad, sobre todo para la atención, ya que siempre estás atento a ver qué pasa y a ver cuándo cambia.
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